viernes, 26 de junio de 2015

Nada nuevo bajo el sol.





Dice Pablo Iglesias que ellos, Podemos, no quieren la bandera roja. Que lo que quieren es ganar.

Dice también que la única economía posible es la economía de mercado.

Me pregunto yo: ¿Ganar? ¿Para qué? Quizás para cambiarlo todo y que nada cambie.

Cuando Pablo Iglesias renuncia a la bandera roja no renuncia a un símbolo. Renuncia a cambiar el estado actual de las cosas. Asume el actual sistema y se conforma con gestionarlo.

Ya no quiere tomar el cielo por asalto, si es que alguna vez fue eso lo que se propuso. Cosa que dudo seriamente. Quiere llegar al cielo y tocar la puerta a ver si le dejan entrar. Nada nuevo bajo el sol, nunca mejor dicho.

lunes, 1 de junio de 2015

Trabajo y libertad




Está claro que no tenemos muy buen concepto del trabajo cuando denominamos tiempo LIBRE a todo aquel que tiene lugar fuera la jornada de trabajo. Eso es porque el tiempo que pasamos trabajando es un tiempo no libre. Es un tiempo esclavo, cautivo.

Habrá quien afirme que el tiempo de trabajo sí es libre. Nadie nos obliga a firmar el contrato de trabajo (cuando lo hay). El tiempo de trabajo es voluntario, firmamos el contrato (si lo hay) y vamos a trabajar. Incluso nos puede gustar nuestro trabajo. Pero no es libre. 

Libre sería si tuviésemos la capacidad de decidir si trabajar o no. Pero a la mayoría de la población no nos queda otra si queremos vivir. Podemos decidir no trabajar, es decir, podemos decidir no ganarnos la vida y dejarnos morir de inanición. Lo que no podemos decidir es salirnos del salariado. 

Reclamo soberanía, derecho a decidir, derecho a autodeterminarnos... para salir del trabajo asalariado como funcionamiento social del mundo en que vivimos. 

No faltará nunca quien diga que le gustaría tener menos tiempo libre porque no tiene trabajo, y que benditos somos los afortunados que sí lo tenemos. Lo dicho, el trabajo no es libre. Es esclavismo voluntario.

domingo, 31 de mayo de 2015

Churras, merinas y pitadas.




Hay quienes en la pitada de ayer al himno de España en la final de Copa del Rey, ven una pitada a España. 

Desconozco el motivo de cada una de las personas que pitaron el himno. Unas pitarían a España, otras al Rey, otras al himno y a la bandera (porque prefieren otros). Si yo hubiera estado en el Camp Nou, no hubiera pitado el himno (aunque no me gusta), ni la bandera (tampoco me gusta), ni siquiera a Felipe VI (me gusta aún menos).

Lo de ayer era una mera competición deportiva que los hunos utilizan a menudo para adoctrinar en sus fines identitarios, y los hotros para arremeter contra los hunos utilizando también identidades que en nada se diferencian a las de los primeros.

Identidades nacionales y banderas aparte, a mí me gustaría poder realizar una pitada (sea en una final de Copa del Rey de fútbol o en una de parchís) a los hunos y a los hotros. Es decir, a quienes hacen que esta España tenga motivos más que de sobra para pitarla hasta el infinito y más allá. 

lunes, 2 de febrero de 2015

Muertos y muertos


En los años 2012 y 2013 (no dispongo de datos del año 2014) 1095 personas perdieron la vida trabajando. 555 trabajadoras perdieron la vida en accidente laboral en el año 2012 y 540 lo hicieron en 2013. 

En sólo dos años esta cifra supera los 829 muertos de ETA en 50 años de existencia. 

¿Cuándo oiremos a políticos, sindicalistas mayoritarios, tertulianos, periodistas, profesores universitarios,... pedir el fin de esta masacre y solicitar que los empresarios "entreguen las armas"? ¿Cuándo se convocará una manifestación multitudinaria para exigir la ilegalización de CEOE, CEPYME, CONFEBASK, Círculo de Empesarios... y demás organizaciones que practican este otro tipo de terrorismo? 

Ya me tarda ir a una de ellas.

jueves, 22 de enero de 2015

Entrevistas de trabajo





Nunca me han gustado las entrevistas de trabajo. La verdad es que no he ido a muchas. Me sobran dedos de las manos para contarlas. 

Me revientan mucho las preguntas que te formulan en una entrevista de trabajo. Desde las personales, hasta las más estrictamente profesionales. 

Sin lugar a dudas las que más me repatean las tripas son estas dos: "¿Qué podría aportar usted a nuestra empresa?" y "¿Con que motivación trabajaría usted en nuestra empresa?"

Se supone que si me contratan voy a tener que trabajar ocho horas al día (en el mejor de los casos), con la inestabilidad laboral y económica de un contrato temporal, cobrando -seguramente- un sueldo de risa (léase sueldo de hambre o sueldo de mierda). 

A parte de la plusvalía que genere su trabajo, porque si no nadie contrataría a nadie, ¿qué más ha de aportar un trabajador?

Lo de la motivación ya es de traca. Nos tenemos que someter a la esclavitud asalariada  para poder subsistir, pero aun así debemos hacerlo con una sonrisa en la boca e inclinando la cerviz agradecidos y emocionados (Lina Morgan dixit). 

Creo que ambas preguntas, sobre todo la que a la motivación se refiere, la debería formular el o la entrevistada. 

Sería algo así:

- Vamos a ver. Me dice usted que me ofrece un trabajo de lunes a sábado en el Mercamierda (también podría ser en Timofónica o en El Cutre Inglés), currando nueve horas al día por el Salario Mínimo Interprofesional. Todo ello, con un contrato de dos semanas que se irá prorrogando si la cosa va bien -para ustedes naturalmente- y si se tercia y procede. Pues muy bien. ¿Y qué van a hacer ustedes para que con estas condiciones yo venga a trabajar motivada todos los días en vez de presentarme en mi puesto de trabajo con la escopeta de caza de mi cuñado Paco?

miércoles, 21 de enero de 2015

He vuelto.




Pues aquí ando de nuevo. Iré publicando cosas. No muy largas, que me canso (pero tampoco lo prometo). No estará activada la opción de comentarios, porque me veo en la obligación de contestarlos y eso me lleva mucho tiempo. Tiempo que quiero emplear en cosas más útiles (dormir, leer, comer, rascarme la barriga, pensar en las musarañas...).

Bienvenid@s.