jueves, 22 de enero de 2015

Entrevistas de trabajo





Nunca me han gustado las entrevistas de trabajo. La verdad es que no he ido a muchas. Me sobran dedos de las manos para contarlas. 

Me revientan mucho las preguntas que te formulan en una entrevista de trabajo. Desde las personales, hasta las más estrictamente profesionales. 

Sin lugar a dudas las que más me repatean las tripas son estas dos: "¿Qué podría aportar usted a nuestra empresa?" y "¿Con que motivación trabajaría usted en nuestra empresa?"

Se supone que si me contratan voy a tener que trabajar ocho horas al día (en el mejor de los casos), con la inestabilidad laboral y económica de un contrato temporal, cobrando -seguramente- un sueldo de risa (léase sueldo de hambre o sueldo de mierda). 

A parte de la plusvalía que genere su trabajo, porque si no nadie contrataría a nadie, ¿qué más ha de aportar un trabajador?

Lo de la motivación ya es de traca. Nos tenemos que someter a la esclavitud asalariada  para poder subsistir, pero aun así debemos hacerlo con una sonrisa en la boca e inclinando la cerviz agradecidos y emocionados (Lina Morgan dixit). 

Creo que ambas preguntas, sobre todo la que a la motivación se refiere, la debería formular el o la entrevistada. 

Sería algo así:

- Vamos a ver. Me dice usted que me ofrece un trabajo de lunes a sábado en el Mercamierda (también podría ser en Timofónica o en El Cutre Inglés), currando nueve horas al día por el Salario Mínimo Interprofesional. Todo ello, con un contrato de dos semanas que se irá prorrogando si la cosa va bien -para ustedes naturalmente- y si se tercia y procede. Pues muy bien. ¿Y qué van a hacer ustedes para que con estas condiciones yo venga a trabajar motivada todos los días en vez de presentarme en mi puesto de trabajo con la escopeta de caza de mi cuñado Paco?

miércoles, 21 de enero de 2015

He vuelto.




Pues aquí ando de nuevo. Iré publicando cosas. No muy largas, que me canso (pero tampoco lo prometo). No estará activada la opción de comentarios, porque me veo en la obligación de contestarlos y eso me lleva mucho tiempo. Tiempo que quiero emplear en cosas más útiles (dormir, leer, comer, rascarme la barriga, pensar en las musarañas...).

Bienvenid@s.